Las inmatriculaciones de la Iglesia han consumido mucha tinta. Y euros, muchos euros. España sigue funcionando como un Estado confesional, denunció Europa Laica recientemente durante un encuentro-debate en Ávila. Esto es lo único que casi nos iguala a los habitantes del reino de España: la Iglesia, más “democrática” que el gobierno, se queda con la mayor parte del patrimonio con la ampliación de una ley impuesta por la dictadura y, por lo tanto , inconstitucional. Ya no nos pueden mandar al potro, ni a visitar a Pedro Botero y la excomunión podría tener efecto en algunos cristianos, justamente quienes la apoyan, aunque cometa el mayor de los desmanes concebibles, por tanto no merece la pena.

Rafael Sanmartín, Fuentes de Información | 15 septiembre 2016
Nada de eso nos pueden hacer ya. Pero el gobierno “progresista” no se atreve a ponerla en su sitio, para que den a Dios lo que es de Dios y dejen vivir tranquilo al César. A pesar de todo, no solamente se hacen creer ciegos, sordos y muy listos, porque tontos no son, ante esos desmanes, entre ellos la apropiación ilegítima de más de cien mil bienes, la mayor parte BIC y algunos patrimonio de la humanidad. Siguen la máxima ya añeja: fíjate en mis buenos consejos, pero no en mis malos ejemplos. La cosa es todavía peor: se queda con nuestros monumentos y otros muchos inmuebles, calles, plazas y hasta fuentes públicas, no paga impuestos y encima se les financia. Y en eso también prevalece una igualdad: la de igual da. Igual da la derecha que la izquierda.






