Asociaciones y expertos denuncian que el caso de dos edificios renacentistas del siglo XVII, declarados en ruina y demolidos sin plantear su restauración, podría repetirse en cientos de viviendas históricas del medio rural

José María Sadia, elDiario.es | 5 julio 2026
“Primero se van las familias nobles, después la baja nobleza y, por último, las personas que han comprado esas casas; así es como quedan vacías”. El arquitecto Alberto Sánchez describe la perversa secuencia que afecta a cientos de casas palacio en los pueblos de Aragón. Un proceso natural motivado por el abandono rural: aunque la autonomía ha ganado 200.000 habitantes en las últimas tres décadas, la nómina de localidades que cae por debajo del centenar de vecinos ha crecido un 45% en los últimos veinte años. Pero lo más doloroso viene a continuación.
“Existe una animadversión y un desconocimiento desde las corporaciones locales” hacia estos edificios con siglos de antigüedad, sostiene Sánchez, quien añade: “Las autoridades locales entienden que es mejor un solar para aparcar que una casa”. La consecuencia —denuncian asociaciones y expertos— es siempre la misma: desproteger, declarar en ruina y, finalmente, derribar. El arquitecto apunta directamente a los responsables: “Los técnicos que se están ocupando de decidir el futuro de las casas palacio no están especializados”.








