Belén Boloquí, Razones de Utopía, nº 12 | año 2026
Los autores:
Antonio Manuel Rodríguez Ramos, es un reconocido intelectual, profesor de Derecho cCivil en la Universidad de Córdoba, escritor, músico, cineasta y activista, figura muy conocida por su compromiso con la cultura andaluza. Es patrono de la Fundación Blas Infante y fundador de la Federación de “Ateneos de Andalucía”. Entre sus diversas publicaciones se encuentran novelas,documentales como Lorca en La Habana, y ensayos de notable éxito como La huella morisca o Arqueología de lo jondo.
Aristóteles Moreno Villafaina, es un conocido periodista cordobés que ha investigado y publicado abundante información relativa a las inmatriculaciones de la Iglesia Católica y su afección al Patrimonio Histórico. Sus publicaciones se extienden en toda la prensa nacional.
Comentan los autores que este libro se ha gestado a lo largo de 15 años, desde que en el 25 de abril de 2010 Antonio Manuel Rodríguez denunciara en El Día de Córdoba la inmatriculación de la Mezquita de Córdoba, el gran oratorio islámico mandado a construir por Abderramán I en el año 786. El hecho, gravísimo, lo hizo posible en 2006 el entonces obispo de Córdoba, Juan José Asenjo, al inmatricularla por 30 euros con el nombre de “santa iglesia Catedral” (sic), lo que significaba quea propiedad privada, como consecuencia de un auto certificado del obispo, o su vicario (sin título de propiedad) en el registro de propiedad. Es lo que se llama inmatriculación, privilegio que les había concedido Franco por la Ley Hipotecaria de 1946 y su reglamento de 1947, y que había rematado José María Aznar reformando un simple artículo del reglamento para permitir la inmatriculación de bienes de culto, hasta entonces prohibida. Una jugada perfecta que la Constitución no amparaba pero que coló con el mayor oscurantismo que nos podemos imaginar. “Nadie” se había dado cuenta hasta el 2006, cuando en la ciudad de Tafalla en Navarra descubrieron y alertaron del fiasco.









